“Paraguay ahora: del diálogo a la acción” Parte 2– Visión del futuro: Paraguay en 2030

Cuando declaramos futuros posibles estamos asumiendo una posición ética sobre el presente ¿Cómo podemos ser capaces de dar forma a esas redes para construir futuros posibles, a la vez de asumir declaraciones éticas?

Foto El Nacional Py

Esta visión de futuro propone un horizonte de expectativas que movilice deseos y voluntades colectivas en la sociedad paraguaya. Se propone imaginar el Paraguay al 2030, plazo del PND, principal plan nacional, y de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), agenda internacional de las Naciones Unidas, con la cual el Estado paraguayo se comprometió.

Toda visión de futuro efectiva expresa un horizonte utópico que tiene la potencialidad de solidificar demandas de cambio que circulan de forma gaseosa en la sociedad; proporciona un relato que pone en cuestión la naturaleza de las cosas, evidenciando que éstas son producidas, por lo tanto, son modificables. La pobreza, la desigualdad, la contaminación ambiental y la corrupción, por citar ejemplos, son situaciones que sí se pueden superar o cambiar.

Es el 2030: La población paraguaya vive con dignidad. Paraguay dejó de ser uno de los países más desiguales de la región; la pobreza multidimensional disminuye progresivamente y los crueles paisajes de indigencia prácticamente han desaparecido. El derecho de los niños y las niñas a vivir con sus familias y en comunidades que los protegen está extendidamente garantizado.

Aquí los derechos humanos -universales e indivisibles- son respetados; las libertades de expresión, organización y participación son experiencias vitales y la diversidad humana es valorada y promovida en su sentido amplio.

Las múltiples formas de violencia contra las mujeres y contra niñas, niños y adolescentes han disminuido notoriamente, al igual que las discriminaciones

y exclusiones hacia las personas con discapacidad, las personas de la tercera edad, los pueblos indígenas y la Comunidad LGBTIQ+. Paraguay erradicó el feminicidio.

Paraguay es un país donde la educación pública es de calidad, inclusiva, integral y científica. Garantiza la formación de ciudadanos y sujetos autónomos, personas creativas, innovadoras y emprendedoras. Prioriza competencias cívicas, competencias técnicas y competencias emocionales.

Es uno de los países de América del Sur que logró expandir la educación inicial en la población de la primera infancia y revirtió la expulsión escolar, principalmente en la educación media.

La pluriculturalidad del país se traduce en diversos modelos de educación, dentro y fuera del aula.

Paraguay se ha convertido en un país efectivamente bilingüe. Ha superado desigualdades de uso entre sus dos lenguas oficiales: el castellano y el guaraní. Su singularidad lingüística hizo que la nación diera saltos sorprendentes en la promoción de otras lenguas habladas en el país y en el aprendizaje de lenguas extranjeras, incluyendo la lengua de señas.

La participación estudiantil es dinámica y propositiva. Las comunidades educativas movilizan la acción colectiva de maestros, padres, madres, alumnos y otros miembros de la comunidad, generando ecosistemas socioeducativos que permean distintos ámbitos de la vida y en cada ciclo de vida.

El sistema educativo moviliza acciones de sinergia entre educación formal y educación no formal. Sus efectos se manifiestan en las evaluaciones internacionales de la calidad de la educación.

La sociedad ha logrado un acuerdo en torno del abordaje y la metodología de educación integral de la sexualidad. Este hecho permite avanzar decididamente en un campo sensible para la autonomía y la protección de las personas.

La universidad paraguaya ocupa un lugar respetable en los ránquines internacionales. Los profesionales e investigadores que se especializan en el exterior regresan y se insertan estratégicamente en la academia, la función pública, organismos no gubernamentales y en el sector privado. La búsqueda de la excelencia académica es uno de los catalizadores del cambio en el país.

Extranjeros vienen a formarse y a aprender del caso paraguayo como ejemplo de desarrollo en economías emergentes.

El acceso a los servicios de salud integral es un hecho concreto y palpable para la población.

La prevención de enfermedades y la promoción de la salud son temas principales y transversales de toda acción pública. Es un país que aprendió con la pandemia que la salud es un asunto prioritario y trascendental para todas las esferas de la vida.

Los conocimientos y las prácticas tradicionales -sea de las culturas campesinas, urbanas o indígenas- son estimados como parte del cuidado amplio de la salud y la vida.

La política de cuidado ha sido instaurada, marcando un hito en el país. Desde hace unos años, quienes ejercen roles de cuidado, mayormente mujeres, son reconocidos por el Estado y la sociedad.

Las reformas estructurales en el sistema de salud avanzan de manera gradual y participativa para garantizar la provisión de servicios de calidad para todos, desde una visión que articula la atención primaria y los otros niveles de atención de mayor complejidad.

Hemos dejado de ser un país caracterizado por la alta prevalencia de enfermedades infecciosas y muertes prevenibles.

Las áreas de alto valor ambiental están identificadas, demarcadas y son objeto de protección. Los incentivos económicos se combinan con políticas públicas como corredores ecológicos, el fortalecimiento del Sistema de Áreas Silvestres Protegidas (SINASIP) y la compra de territorios para su conservación.

Paraguay -que antes era conocido como el país con las mayores tasas de deforestación — se convirtió en modelo de conservación de sus bosques.

Pero también se ha convertido en un referente en el uso de sostenible de sus recursos hídricos: protege, cuida y aprovecha la riqueza de sus aguas subterráneas (acuíferos) y superficiales (ríos, lagos, humedales), así como de sus cuencas, priorizando el acceso de la población a los mismos, mediante programas estatales con financiamiento adecuado, que son ejes constitutivos de proyectos de infraestructura o económicos. Para ello, el sector privado ha jugado un rol decisivo, promoviendo modelos económicos basados en la protección y regeneración del ecosistema.

Paraguay es un país cuyos paisajes deslumbran por su belleza y cuidado. Connacionales y turistas contemplan y disfrutan del patrimonio paisajístico.

Los equipamientos y servicios de salud y educación están distribuidos en el territorio con criterios de eficiencia, eficacia, pertinencia cultural e inclusión. La cobertura de agua potable, energía y saneamiento ambiental es universal.

Las áreas rurales se caracterizan por un equilibrio entre el aprovechamiento sostenible de los recursos ambientales, la productividad y la prosperidad social.

Los territorios indígenas fueron restituidos, saldando una deuda histórica de siglos. Son lugares donde las comunidades protagonizan modelos alternativos de desarrollo que alimentan las políticas públicas nacionales en una dinámica virtuosa de interculturalidad.

Las ciudades se caracterizan por ser compactas, inclusivas, participativas, resilientes, seguras, con alto valor ambiental y culturalmente dinámicas, equipadas para enfrentar las nuevas dinámicas derivadas de la crisis climática.

El sistema de ciudades del país se encuentra más equilibrado. El Área Metropolitana de Asunción (AMA) ya no constituye la cabecera de un sistema urbano macrocefálico. La distribución de equipamientos y de servicios estructurantes (de mayor complejidad) se ha apoyado en un sistema de ciudades jerarquizadas y ubicadas estratégicamente, acercando una oferta de calidad a las diferentes regiones del país.

Se han implementado políticas de equipamiento de las áreas rurales, fortaleciendo “polos de servicios” que concentran la oferta básica e intermedia de equipamientos de salud, de educación, de cultura, así como espacios públicos de calidad.

Dicha red de “polos de servicios rurales” goza de una accesibilidad privilegiada, gracias a la racionalización y la priorización territorial de las inversiones públicas en materia de infraestructuras de comunicación vial, de redes de distribución de energía eléctrica, de agua potable y de conectividad numérica. Tanto las áreas urbanas como rurales han sido equipadas con dispositivos de gestión hidráulica de las aguas de lluvia, con una perspectiva integral y específica por cuencas hidrográficas. Asimismo, se han implementado sistemas eficaces y adaptados de tratamiento de las aguas residuales domiciliarias e industriales, teniendo en cuenta los tipos de suelo y las características de la densidad demográfica.

El internet es concebido como derecho en el país. Las condiciones de conectividad son sobresalientes, mientras que las competencias necesarias para usos educativos, culturales y productivos son generalizadas en toda la población.

Estos hechos:

• Se traducen en la posibilidad de que Paraguay tenga un rol protagónico en la región en cuanto a talento humano capacitado, empresas innovadoras y creación artística;

• Habilitan el desarrollo de la tecnología al servicio de las soluciones, encuadrado en los principios democráticos, el respeto a los derechos humanos y el derecho a la privacidad de la información.

El modelo económico de Paraguay tiene rasgos notorios:

• Aprovecha sosteniblemente sus fortalezas ambientales, demográficas y su ubicación geográfica, especialmente la energía que produce, la cual es considerada como un derecho en su uso ciudadano y como factor de desarrollo económico y social.

• Es productor de alimentos, articulando la empresa agrícola y la finca familiar agroecológica. Ha ganado renombre mundial porque concilia de forma inteligente la exportación al mundo con el abastecimiento de los mercados locales.

• Camina hacia la activación de cadenas productivas entre micros, pequeñas, medianas y grandes empresas, y hacia la industrialización progresiva del país en nichos afines a las tendencias contemporáneas y las fortalezas locales. Varios clústeres1 están reconfigurando los diversos territorios, en el Chaco, en el sur, en el norte, en el este y en el oeste. En ese marco, se ha redefinido el modelo económico de Alto Paraná, cuyos aprendizajes están iluminando estrategias para otros territorios de frontera.

1Clúster: concentración geográfica de mipymes, productores grandes o pequeños, proveedores e industrias que están interconectados en un proceso o sector económico y que activan una dinámica en red con repercusiones socioeconómicas en el territorio.

Este proceso consolida tres tendencias:

• En el país hay empleo y trabajo en condiciones dignas y formales. Además, existe talento local agregando valor a empresas y organizaciones de todo el mundo.

• Se fortalece un ecosistema emprendedor caracterizado por la creciente innovación, el comercio digital, el fomento a la creatividad, la generación de modelos de negocios -particularmente en rubros emergentes-, el acceso a créditos, el enlace con la ciencia, la calificación de la población y la justicia tributaria.

• La evasión fiscal disminuye progresivamente. La informalidad ha sido proscrita y, en su reemplazo, emergió una cultura generalizada de respeto a las reglas de convivencia.

En suma, el modelo económico paraguayo es de cuádruple impacto porque: o Genera riqueza y la distribuye;

o Acrecienta la inclusión social, disminuye la desigualdad y la pobreza;

o Favorece la conservación ambiental;

o Dinamiza el capital social, el sentido de pertenencia a un proyecto colectivo, la creatividad y la diversidad cultural

El sector privado asumió efectivamente el principio de interdependencia:

• Toda acción económica genera impacto en las dimensiones sociales, ambientales, económicas y culturales;

• Estos impactos, que pueden ser positivos o negativos, son medidos, reconocidos, gestionados y apalancados2.

• Cuando más bienestar y seguridad hay en el entorno donde las empresas operan, mayores son las oportunidades de rentabilidad.

2 Apalancamiento es un posible tema o eje estratégico cuya activación genera efectos en todo el sistema.

El Estado paraguayo es fuerte porque cuenta con condiciones, características y capacidades para promover y sostener políticas públicas con eficiencia y eficacia en el largo plazo.

Las instituciones públicas funcionan en base a la meritocracia, la gestión por resultados y la articulación. Están logrando sintonizar sus diferentes planes, programas y proyectos tomando como marco articulador el PND 2030, el Sistema de Protección Social y los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODS). Cuentan con actitudes y aptitudes para promover la participación de y la articulación entre los diferentes sectores en torno a un proyecto histórico país (sociedad civil, academia, sector privado, comunicación, partidos políticos)

Paraguay es un ejemplo internacional de innovaciones cívicas y tecnológicas y de combate a flagelos como la corrupción, la mafia y el lavado de dinero. Los índices de integridad son muy buenos y ubican al país entre los grupos emergentes en materia de transparencia a nivel mundial.

El Poder Judicial garantiza el derecho a la justicia, particularmente para los sectores menos favorecidos; el Poder Legislativo ha recobrado la autoridad moral y contribuye firmemente en el desarrollo de la nación.

El Estado es efectivamente descentralizado. Las gobernaciones están convirtiéndose en articuladoras entre las políticas y los planes nacionales y los programas del nivel local. Por su lado, las municipalidades cumplen sus funciones y son agentes de desarrollo local. En varias regiones, como las metropolitanas, funcionan asociaciones de municipalidades que trabajan sinérgicamente.

Las condiciones de sostenibilidad del Paraguay se nutren de:

• El flujo dinámico de liderazgos con pensamiento innovador, abiertos al diálogo y a la construcción de acuerdos;

• El sentido de ciudadanía participativa, con capacidad de incidencia real, cada vez más extendido en gran parte de la población;

• La permanente articulación de esfuerzos entre organizaciones de la sociedad civil, los gremios del sector privado y la academia;

• Una cultura política caracterizada por el reconocimiento de la diferencia y el fomento asiduo del diálogo social;

• Una práctica política que está logrando despegarse de la coyuntura y el cortoplacismo, el electoralismo y el clientelismo, a partir de una reforma histórica de los partidos políticos. Éstos están recobrando su carácter de instrumentos fundamentales del régimen democrático, su autonomía de poderes fácticos y su capacidad de adaptarse a las profundas transformaciones globales contemporáneas.

Una visión de futuro efectiva es aquella que parte de una análisis situacional riguroso en cuanto hipótesis que debe ser revisada permanentemente; es aquella que recoge perspectivas diferentes — en un ejercicio de corresponderse con la diversidad y la complejidad de la sociedad — y las articula en un marco general construido a partir de principios colectivamente acordados. Una visión de futuro es aquella que despierta reconocimiento, movilización, y adhesión, pero también debate, disenso y reflexión; es aquella que se enlaza con acciones concretas que, en el corto y mediano plazo, se deben realizar para dar pasos hacia ese horizonte utópico imaginado.

Una visión de futuro para Paraguay en un contexto pandémico, es la apuesta simbólica por un proyecto colectivo verdaderamente inclusivo, que tenga

capacidad de incidir en los acuerdos que orientan nuestras relaciones sociales, la convivencia social, la organización y el funcionamiento del Estado, la relación con el ambiente y el territorio, las modos de producción y de intercambio económico, el cuidado y el bienestar de todos y todas quienes son parte de Nación, por lo tanto, en la previsión de acontecimientos que afectarán en la calidad de vida de toda la sociedad.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior. 2020.

Banco Central del Paraguay. Anexo Estadístico del Informe Económico. Asunción, 2020.

BCP, citado en Diario 5 Días, 29 de julio del 2020.

Banco Mundial. Hacia una transparencia efectiva para el desarrollo de Paraguay. Desafíos, recomendaciones y opciones políticas. Washington DC. 2020.

Banco Mundial. Paraguay: Diagnóstico Sistemático de País. 2018. Banco Mundial. Una evolución para el futuro de Paraguay. 2019. CADEP. Cómo se financia el Estado. Rodrigo Ibarrola. Asunción, 2019.

Centro de Documentación y Estudios. Estudio sobre participación político electoral de las mujeres en las elecciones del 2018. Asunción, 2019.

Congreso Nacional. Leyes de endeudamiento promulgados. 2020. Comunicación con funcionario del Programa BECAL. Noviembre, 2020. Consejo Nacional de Educación Superior. 2020.

Consultora Chou Kaihatusu. Estudio de Políticas y Manejo Ambiental de Aguas Subterráneas en el Área Metropolitana de Asunción. 2017.

Dirección General de Estadística, Encuesta y Censo. Aprovechar ahora la juventud: un análisis del bono demográfico del Paraguay Período 2000- 2025. Asunción, 2012.

Dirección General de Estadística, Encuesta y Censo. 2019.

Dirección General de Estadística. Encuesta y Censos. Principales Indicadores de Empleo Encuesta Permanente de Hogares. Asunción, 2017.

Dirección General de Estadística, Encuesta y Censo. Encuesta Permanente de Hogares. 2017.

Dirección General de Estadística, Encuesta y Censo. EPH de Pueblos Indígenas 2016 y 2017.

Dirección General de Estadística, Encuesta y Censo. Principales indicadores de pobreza de la población anual de la encuesta total país, período 97/98. Asunción.2019.

MADES. Recursos Hídricos del Paraguay. Asunción, 2020.

Ministerio de Educación y Ciencias. Plan de Acción Educativa 2018–2023. Asunción. 2018.

Ministerio de Hacienda. Informe Estadístico de la Deuda Pública a noviembre del 2020.

Ministerio de la Mujer. Observatorio de la mujer.

Ministerio de Tecnologías de la Información y la Comunicación. Encuesta 2018.

OIT. Paraguay: Situación actual de las MIPYMES y las políticas de formalización. Informe Técnico Nª 3. 2017.

PNUD. Informe Nacional sobre Desarrollo Humano: Energía y Desarrollo humano Paraguay 2020. Asunción, 2020.

Procesamiento coordinado entre MH, DGEEC y MIC. 2020. Secretaría Técnica de Planificación, Asunción, 2012.

Secretaría Técnica de Planificación. La clase media crece en Paraguay. Asunción. 2019.

UNFPA. Consecuencias socioeconómicas del embarazo adolescente en Paraguay. Asunción, 2019.

LÍDERES Y LIDERESAS QUE PARTICIPARON DEL DIÁLOGO ESTRATÉGICO, DESARROLLADO POR PARAGUAY AHORA ENTRE LOS MESES DE MAYO A OCTUBRE DEL 2020

Milton Abich, José Aguero, Ángel Almada, Perla Álvarez B., María Sol Arrúa, Cinthia Arrúa, Brunella Ayala, Walter Benítez, Patricia Cabañas, Magalí Cáceres, Carolina Cáceres Lucey, Santiago Campos Cervera, Latifi Chelala, José Colbes, Edgar Colmán, Julio De Torres, Bruno Defelippe, Paulo Duarte Jazmín Duarte, Carolina Fernández, Gabriela Fretes, Kevin Goetz, Leonardo Gómez, Cristina Goralewski, Cristina Kress, Cecilia Llamosas, Renato Maas, Perla Méndez, Renato Minardi, Iván Monges, Gustavo Montiel, Federico Mora, Soledad Núñez, Marlene Orué, Olga Paredes, Cleto Pérez, Bernarda Pesoa, Ilse Quevedo, Osmar Quiñonez, Natalia Ramírez, Maya Riquelme, Fernando Rivarola, David Riveros, García Ana Romero, Yren Rotela, José Tomas Sánchez, Oscar Sánchez, Paulina Serrano, Bianca Soares, Cristian Sosa, Rodrigo Valdez, Alejandro Valdez, Matías Vargas, Maria Paz Vasconsellos, Linda Vera, Ramona Viera, Romina Villalba y Alejandro Zuccolillo.

LÍDERES Y LIDERESAS DE PARAGUAY AHORA QUE PARTICIPARON EN LA ELABORACIÓN DEL PRESENTE DOCUMENTO, ENTRE LOS MESES DE NOVIEMBRE 2020 A ENERO 2021

Milton Abich, Ángel Almada, Cinthia Arrua, María Sol Arrua, Brunella Ayala, Walter Benítez, Magalí Cáceres, Carolina Cáceres Lucey, Santiago Campos Cervera, Latifi Chelala, José Colbes, Edgar Colmán, Julio De Torres, Bruno Defelippe, Jazmín Duarte, Paulo Duarte, Carolina Fernández, Gabriela Fretes, Kevin Goetz, Leonardo Gómez, Cecilia Llamosas, Renato Maas, Perla Méndez, Iván Monges, Gustavo Montiel, Federico Mora, Soledad Núñez, Bernarda Pesoa, Ilse Quevedo, Osmar Quiñonez, Natalia Ramírez, Maya Riquelme, Fernando Rivarola, David Riveros García, Ana Romero, Yren Rotela, José Tomás Sánchez, Paulina Serrano, Bianca Soares, Cristian Sosa, Rodrigo Valdez, María Paz Vasconcellos, Linda Veral Ramona Viera, Romina Villalba y Alejandro Zucolillo.

El disenso o el desacuerdo con el contenido no implica la salida del proceso de diálogo, sino la convivencia en la diferencia y las formas variadas de participación.

Documento completo disponible para comentarios hasta el 30 de abril en https://www.paraguayahora.com/documento.

Un espacio de diálogo estratégico entre nuevas generaciones para conectar ideas y transformarlas en propuestas para incidir en las políticas públicas del país.

Get the Medium app

A button that says 'Download on the App Store', and if clicked it will lead you to the iOS App store
A button that says 'Get it on, Google Play', and if clicked it will lead you to the Google Play store